6 pequeños problemas de conducta que no deberías ignorar


A veces nos escudamos en que los pequeños de la casa hacen determinadas cosas -que están mal, pero no son graves- porque solo son niños. Pero, ¿hasta dónde estos comportamientos son normales y cuándo debemos empezar a preocuparnos? Estos 6 pequeños problemas de conducta que no deberías ignorar te marcan las pautas para una correcta conducta de tus hijos.

Errores de conducta de los niños:

Interrumpe cuando están hablando

A veces la emoción de un niño por contarte algo puede hacerlo no ver que interrumpir a una persona es malo. Esto no le permite tener consideración de los demás o cuidarse a sí mismo cuando está solo, lo que le puede causar frustración. Debemos intentar que el niño se mantenga ocupado cuando vamos a hacer una llamada o tenemos visitas; sin embargo, si el niño se acerca a interrumpir, debemos decirle que se calle y no prestarle atención hasta que hayamos finalizado la conversación.

Juega muy rudamente

Algunos niños tienen la tendencia a jugar de forma muy agresiva, y si esto no se frena a tiempo, se convertirá en un hábito a los 8 años. Además, le estamos enviando un mensaje de que lastimar o ser violento es bueno.

Debemos confrontarlo cuando esté teniendo un comportamiento agresivo, preguntarle si le gustaría que le hicieran eso y explicarle que no está permitido ningún juego que incluya un daño a otra persona.

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Hace como que no te escucha

Tener que decirle a un niño varias veces que tiene que hacer algo que no quiere significa que el juego lo está ganando él, lo que lo convertirá en controlador y desafiante. Por lo que debemos evitar cualquier distracción, mirarlo de frente, decirle lo que queremos, hacer contacto físico, y esperar a que responda.

Hace cosas sin pedir permiso

A veces es buena la independencia de un niño, pero puede ser peligroso que decida qué hacer sin consultarlo. Para eso debemos establecer un pequeño número de reglas y hablarlas a menudo con tu hijo, si hace algo sin permiso, debemos indicar que no se puede hacer en voz alta.

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Ser descarado

El ser descarado comienza en la edad preescolar, pero muchos padres no se preocupan porque piensan que es algo pasajero. Cuando haga algo así, debemos mostrarle su actitud, no para hacerlo sentir mal, sino más bien para que entienda que no es correcto.

Exagera

Aunque a veces son cosas de niños, esto puede denotar una falta de honradez en el futuro. Cuando mienta, debemos dejarle las cosas claras y hacerle saber que si no dice la verdad, probablemente la gente no confíe en él. Debemos conocer saber qué lo motivó a mentir, para saber cuándo lo hace.

¿Tus hijos tienen alguno de estos 6 problemas de comportamiento que no deberías ignorar? ¿Los consideras graves? ¿Cómo corriges esta mala conducta?

fuente: facebook

Vale la pena leerlo


El despertador sonó a las 6.30 am.

Gloria se dio cuenta que Lalo aún no se había levantado de su cama.
–¡Laloooooo! ¡levantateeeé, se te va a hacer tardeé!
Al ver que su hijo no le respondía, decidió ir a su habitación.
Lalo al sentir la presencia de su madre, se envolvió mas en sus cobijas y con desgano le dijo a su mama:
— ¡Hoy no quiero ir a la secundaria!
Gloria bastante enojada, jalo el cobertor, al mismo tiempo que le dijo:
— ¿Como que no quieres ir? ¡Solo eso me faltaba!
Sus ojos se abrieron por completo al descubrir una gran cantidad de moretones en la espalda de su hijo…
-¡Dios mío quien te hizo eso!
-¡Nadie ma!
– ¡Como que nadie! ¡vístete y vámonos a la secundaria!

Durante el trayecto, dentro del automovil, Lalo le comento a su mama que, “el chowy” le quitaba su dinero y últimamente le cobraba una cantidad extra por concepto de “renta”, es decir, si no cubría esa cuota le daría otra golpiza como la que le dio un día antes, además le había advertido que su hermana la pasaría muy mal.

Al llegar a la dirección, Gloria se dirigió directamente a la oficina del director, este, argumento estar “muy ocupado”.
La sub-directora seria quien le atendería.

Después de esperar 20 minutos, por fin fueron recibidos.
Gloria puso al tanto de la situación a la “sub”, quien decidió llamar “al chowy” para aclarar la situación.

Al llegar el agresor, lalo se oculto detrás de su madre y la maestra cuestiono al “presunto responsable” el “chowy”…
-¿Que paso contigo?
-¿Con que? ¿o que?
– ¡Mira como golpeaste a tu compañero!
-¿Yo? ¡ni siquiera lo conozco!— Contesto el chowy con una voz suave y tenue.
-¡Tu, tu, fuiste, tu fuiste, siempre me estas molestando!– Dijo Lalo sumamente nervioso.
— Haber ¿Quien esta diciendo mentiras? dime la verdad Lalo ¿ Quien te pego?— Dijo la “sub” muy molesta.
-¡Fue el, el me amenaza, me quita mi dinero y ahora me quiere cobrar “la renta”!
–¡No maestra, yo ni lo conozco!– Asevero muy tranquilo “el chowy” y recalco –Yo vi que ayer se peleo a la hora de la salida con otro chavo; según dijeron, fue por que le robó la novia al Ramón–
-¿Es eso cierto lalo?- Pregunto Gloria a su hijo llena de intriga.
–¡No, no es cierto como crees que te voy a engañar mama!
La sub-directora se desespero; suspendió a lalo tres días.
Al “chowy” casi, casi, le pidió disculpas.

Gloria también reprendió a su hijo;
–¡Ya ni friegas, ay vengo a poner mi cara de idiota!— Dijo sumamente alterada, mientras le golpeaba repetidamente en la espalda.

Ya de vuelta en su casa, como al medio día, el niño se encerró en su habitación y lloro por mucho tiempo.

Empezó a recordar como había empezado todo esto…

El primer día de clases “el chowy” se hizo notar con todo el grupo.
Empezó a poner apodos a todos sus compañeros, que dicho sea de paso, estaban muy complacidos con la rutina de este “comediante”.
Tu serás la coneja, y tu la babis, jajajaja, y tu ,mmm, tu vas a ser “el tambo” –refiriéndose a lalo– jajajajaja….

Al ser lalo un poco llenito, ese apodo le destrozó la vida. Ahora lo tenía que sufrir todos los días.

Que tristeza tenia lalo en su interior. Estaba tan entusiasmado de entrar a la secundaria. Tenía la ilusión de que todo allí seria diferente.

En la primaria le decían “el puerquito”, según por que era güero y gordo. Que mal la había pasado. Seis años aguanto las burlas de sus compañeros, así que un día de plano decidió verlo con humor y hasta se acostumbro.

Ahora en la secundaria desde el primer día comenzó su calvario. La crueldad del “chowy” y la falta de compañerismo le tenían sumido en una depresión enorme, le tiraban la mochila y se la pateaban, robaban su lunch, le metían el pie y lo aventaban. Una vez le bajaron el pants con todo y ropa interior. A pesar de que le comento a varios maestros, ninguno le hacia caso.
Cierta ocasión la maestra Sandra de plano le dijo;
–¿Oye Lalito, no será que tú tienes la culpa de que te digan “el tambo”? ¿Por que mejor no te pones a dieta?
Todo el grupo la escucho y fue peor. Casi un mes le dijeron “barril de grasa” …

A sus padres no les podía decir nada. Su padre salía desde las 5.00am y llegaba a las 10.00 pm. Al llegar a casa, solo cenaba y se iba a dormir. Los fines de semana se dedicaba a tomar cerveza. Su madre por el contrario simplemente le decía;
–” Tu tienes la culpa por molestarlos”

Así con todos esos recuerdos continuo llorando.

Lloro hasta que su alma quedo seca y vacía.

Cayó en un sueño profundo. Soñó que era delgado y que sus compañeros le respetaban. Soñó que ”el chowy” era su mejor amigo y sentados en la banqueta disfrutaban de un helado. En la secundaria todo era diferente, hasta los maestros le ofrecían su ayuda. Soñó que su padre lo abrasaba al mismo tiempo que le daba consejos. Su madre le apoyaba y compartían sus secretos.

Fue un sueño tan hermoso. Relajante. Por alguna razón, decidió no despertar jamás…

Como a las 10.00 pm, Gloria llamo a Lalo para que bajara a cenar, al no escuchar respuesta alguna, fue a la habitación del niño, al abrir la puerta, soltó un desgarrador alarido…

Lalo estaba colgado de la herrería de su ventana.
Con su cinturón segó su vida.
Pensó que de esa manera teminaría de sufrir.

Con desesperación su madre trato de cargarlo pero era demasiado tarde, lalo yacía inerte, con el rostro morado e hinchado, pero irónicamente se apreciaba cierta tranquilidad en su faz.

En la mano derecha tenia una nota que decía….

“Perdónenme pero es que ya no aguanto mas”

La indiferencia de un director, la ineptitud de una subdirectora, la poca preparación que tienen los maestros acerca del bullying y la indiferencia de sus padres…

¿Cómo reconocer a un “niño genio”?

Fuente: Univision

La semana pasada un niño mexicano llamado Luis Roberto Ramírez Álvarez con tan solo 10 años ya posee la superinteligencia de Einstein. Terminó la primaria en sólo siete meses y pronto terminará la secundaria porque desea ingresar a Harvard. ¿Qué es ser un niño genio o superdotado y en qué radica la diferencia con los demás?

Roberto se está haciendo muy popular en los medios, y no es para menos: tiene un coeficiente intelectual de entre 152 y 160 puntos, equiparable con el del físico ganador de un premio Nobel, Albert Einstein.

Su padre descubrió que era un niño genio cuando lo llevó a hacerle evaluaciones que concluyeron que su coeficiente intelectual superaba al promedio.

Hay muchos casos a nivel mundial de pequeños que tienen una inteligencia superior y habilidades especiales para las matemáticas, la física o la música, aún desde temprana edad.
¿Qué son los niños superdotados?

Amparo Acereda, Doctora en Psicología y Profesora de la Universidad Ramon Llull, en España, dice que “en el niño superdotado se deben contemplar dos aspectos básicos: a nivel emocional posee una edad cronológica igual a sus compañeros, aunque a nivel intelectual es superior al resto y posee un funcionamiento mental más rápido”.

Llegar a definir claramente la superdotación es complicado, “pero partiremos de una definición simple: la superdotación es una capacidad general compuesta de una serie de aptitudes intelectuales más elevadas que en el grupo normal. Éstos cuentan con capacidades y habilidades generales altas en todas las áreas”, señala la experta.
La teoría de los tres anillos

Joseph Ranzulli, Psicólogo Educativo estadounidense que se especializó en estudiar el tema de los niños-genio, desarrolló elModelo de los Tres Anillos de la Superdotación. Para él, ésta no es una condición estructural sino coyuntural de algunas personas, en algunos momentos de su vida y bajo algunas condiciones.

Afirma que los tres ítems necesarios para definir a una persona superdotada son:

1. Una elevada habilidad intelectual, muy por encima de la media poblacional, que medida en términos de Coeficiente Intelectual, ha de ser igual o superior a una puntuación de 130.

2. Una gran implicación o compromiso con la tarea: implica la «motivación» que muestra el sujeto para abordar un problema determinado y durante un largo periodo de tiempo, sólo por el hecho de aprenderlo.

3. Una elevada creatividad: entendiéndola como la habilidad para generar respuestas a problemas, resoluciones que han de ser novedosas, alternativas, originales y de calidad.
Características de los niños-genio

Desde que son muy pequeños, pueden mostrar una serie de rasgos fácilmente detectables por la familia:

1. Suelen ser niños precoces para andar, hablar y leer.
2. Tienen una excelente memoria.
3. Muestran una insaciable curiosidad.
4. Se cuestionan, precozmente, temas abstractos como: la muerte, Dios, el tiempo, el hambre, etc.
5. Su capacidad de concentración es muy alta.
6. Prefieren el trato con adultos.
7. No aceptan la autoridad sin un razonamiento profundo.
8. Tienden a inventarse normas y juegos nuevos.
9. Tienen dificultades para relacionarse con los niños de su edad.

Estos niños suelen tener problemas de comportamiento porque se aburren y buscan otros entretenimientos, además suelen cuestionar la autoridad, los valores tradicionales o pueden resistirse a realizar actividades que ellos no consideran importantes ni relevantes.

El ejercicio beneficia a los pacientes con diabetes tipo 2


Fuente: Europa Press

El ejercicio de intensidad moderada reduce la grasa almacenada alrededor del corazón, en el hígado y el abdomen de las personas con diabetes mellitus tipo 2, incluso en ausencia de cualquier cambio en la dieta, según las conclusiones de un nuevo estudio publicado en línea en la revista ‘Radiology’.

La diabetes tipo 2 ocurre cuando el cuerpo no produce suficiente insulina, una hormona que regula el movimiento de azúcar en las células o cuando las células resisten los efectos de la insulina. La enfermedad puede conducir a una amplia gama de complicaciones, incluyendo daño a los ojos y los riñones y el endurecimiento de las arterias.

El ejercicio se recomienda para las personas con diabetes, pero sus efectos en los diferentes depósitos de grasa en el cuerpo no están claros, según el autor principal del estudio, Hildo J. Cordero, MD, del Departamento de Radiología de ‘Leiden University Medical Center’, en los Países Bajos.

“En base a estudios previos, hemos observado que los diferentes depósitos de grasa en el cuerpo muestran una respuesta diferencial a la intervención dietética o médica -dijo–. Metabólicos y otros efectos del ejercicio son difíciles de investigar, porque por lo general un programa de ejercicio se acompaña de cambios en el estilo de vida y la dieta”.

Para la nueva investigación, el doctor Cordero y sus colegas evaluaron los efectos del ejercicio sobre la acumulación de grasa en órganos específicos y la función cardiaca en pacientes con diabetes tipo 2, independientemente de cualquier otro estilo de vida o cambios en la dieta.

Los doce pacientes, con una edad media de 46 años, fueron sometidos a exámenes de resonancia magnética antes y después de seis meses de ejercicio de intensidad moderada por un total de entre 3,5 y seis horas por semana: con dos de resistencia y dos sesiones de entrenamiento de resistencia. El ejercicio de bicicleta culminó con una expedición de trekking de 12 días.

Los resultados de resonancia magnética (MRI, en sus siglas en inglés) mostraron que, a pesar de que la función cardiaca no se vio afectada, el programa de ejercicios condujo a una disminución significativa en el volumen de grasa en el abdomen, el hígado y alrededor del corazón, todos ellos relacionados previamente con un mayor riesgo cardiovascular.

“En el presente estudio se observó que la segunda capa de grasa alrededor del corazón, la grasa peracardial, se comportó de manera similar en respuesta al entrenamiento físico por ejemplo en el área intra-abdominal o la grasa visceral”, destacó el doctor Cordero. “El contenido de grasa en el hígado también se redujo considerablemente después del ejercicio”, agregó el principal investigador, quien señaló que las reducciones de frasa en el hígado inducidas por el ejercicio son de particular importancia para las personas con diabetes tipo 2, muchos de las cuales tienen sobrepeso o son obesas.

“El hígado juega un papel central en la regulación de la distribución total de la grasa corporal -afirmó–. Por lo tanto, la reducción del contenido de grasa en el hígado y el volumen de grasa visceral por el ejercicio físico son muy importantes para revertir los efectos adversos de la acumulación de lípidos en otros lugares, tales como el corazón y la pared del vaso arterial”.

Los hallazgos apuntan a un papel importante de la imagen en la identificación de un tratamiento adecuado para los pacientes con diabetes tipo 2, que la Organización Mundial de la Salud sitúa como la séptima causa de muerte en el mundo en 2030. “En el futuro, esperamos ser capaces de utilizar las técnicas de imagen avanzadas para predigan en los pacientes individuales qué estrategia terapéutica es más eficaz: dieta, medicación, ejercicio, cirugía o ciertas combinaciones”, concluye Cordero.

Categorías:Salud y Bienestar

Una linda historia

El primer día en la universidad nuestro profesor se presentó y nos pidió que procuráramos llegar a conocer a alguien a quien no conociéramos todavía. Me puse de pie y miré a mí alrededor, cuando una mano me tocó suavemente el hombro. Me di la vuelta y me encontré con una viejita arrugada cuya sonrisa le alumbraba todo su ser. ‘Hola, buen mozo. Me llamo Rose. Tengo ochenta y siete años. ¿Te puedo dar un abrazo?
Me reí y le contesté con entusiasmo: ‘¡Claro que puede!’ Ella me dio un abrazo muy fuerte.
‘Por qué está usted en la universidad a una edad tan temprana, tan inocente?’, le pregunté. Riéndose contestó: ‘Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme, tener unos dos hijos, y luego jubilarme y
viajar.’
‘Se lo digo en serio’, le dije. Quería saber qué le había motivado a ella a afrontar ese desafío a su edad.
‘¡Siempre soñé con tener una educación universitaria y ahora la voy a tener!’, me dijo. Después de clases caminamos al edificio de la asociación de estudiantes y compartimos un batido de chocolate. Nos hicimos amigos enseguida. Todos los días durante los tres meses siguientes salíamos juntos de la clase y hablábamos sin parar. Me fascinaba escuchar a esta “máquina del tiempo”.

Ella compartía su sabiduría y experiencia conmigo. Durante ese año, Rose se hizo muy popular en la universidad; hacía amistades a donde iba. Le encantaba vestirse bien y se deleitaba con la atención que recibía de los demás estudiantes. Se lo estaba pasando de maravilla. Al terminar el semestre le invitamos a Rose a hablar en nuestro banquete de fútbol.

No olvidaré nunca lo que ella nos enseñó en esa oportunidad. Luego de ser presentada, subió al podio. Cuando comenzó a pronunciar el discurso que había preparado de antemano, se le cayeron al suelo las tarjetas donde tenía los apuntes.

Frustrada y un poco avergonzada se inclinó sobre el micrófono y dijo simplemente, ‘disculpen que esté tan nerviosa. Dejé de tomar cerveza por cuaresma y ¡este whisky me está matando!’
‘No voy a poder volver a poner mi discurso en orden, así que permítanme simplemente decirles lo que sé.’ Mientras nos reíamos, ella se aclaró la garganta y comenzó: ‘No dejamos de jugar porque estamos viejos; nos ponemos viejos porque dejamos de jugar.
Hay sólo cuatro secretos para mantenerse joven, ser feliz y triunfar.’
‘Tenemos que reír y encontrar el buen humor todos los días.’
‘Tenemos que tener un ideal. Cuando perdemos de vista nuestro ideal, comenzamos a morir. ¡Hay tantas personas caminando por ahí que están muertas y ni siquiera lo saben!’
‘Hay una gran diferencia entre ponerse viejo y madurar. Si ustedes tienen diecinueve años y se quedan en la cama un año entero sin hacer nada productivo se convertirán en personas de veinte años.
Si yo tengo ochenta y siete años y me quedo en la cama por un año sin hacer nada tendré ochenta y ocho años.

Todos podemos envejecer. No se requiere talento ni habilidad para ello. Lo importante es que maduremos encontrando siempre la oportunidad en el cambio.’
‘No me arrepiento de nada. Los viejos generalmente no nos arrepentimos de lo que hicimos sino de lo que no hicimos. Los únicos que temen la muerte son los que tienen remordimientos.’

Terminó su discurso cantando ‘La Rosa’. Nos pidió que estudiáramos la letra de la canción y la pusiéramos en práctica en nuestra vida diaria.
Rose terminó sus estudios. Una semana después de la graduación, Rose murió tranquilamente mientras dormía. Más de dos mil estudiantes universitarios asistieron a las honras fúnebres para rendir tributo a la maravillosa mujer que les enseñó con su ejemplo que nunca es demasiado tarde para llegar a ser todo lo que se puede ser.
“No olviden que ENVEJECER ES OBLIGATORIO; MADURAR ES OPCIONAL.”

Cosas que no debemos decirles a nuestros hijos varones

Existen determinadas cosas que no debemos decirles a nuestros hijos varones: “comportate como un hombre”, “no llores como una niña” son algunas de ellas. Decir cosas como estas, que antes eran muy comunes, significa que aún queda un largo trecho por aprender la igualdad entre los sexos y poder enseñarla a nuestros hijos.
Parece inofensivo, pero no lo es
A veces los padres hacen comentarios que parecen inofensivos, pero no lo son. Cuando decimos determinadas cosas a nuestros hijos les estamos enviando el mensaje de cómo vemos el mundo y qué esperamos de ellos.

Si hacemos determinados comentarios a nuestros hijos varones indicándoles que no se comporten como niñas, estamos mandando el claro mensaje de que ser mujer es malo. Cuando decimos “no llores como una niña”, estamos diciendo que las niñas son débiles, y que es mejor ser rápido, fuerte, seguro. No solo estamos creando una discriminación hacia las mujeres poco sutil, sino también estamos frustrando la personalidad de nuestro hijo, obligándolo a ser, más que un hombre, un macho.

Los niños son inocentes y poco saben de los estándares de la sociedad: son los padres los que les indican lo que está bien y lo que está mal, un poco aprendido de sus propios padres y otro poco de su propia experiencia.

Vivimos en una sociedad en la que los roles del hombre y la mujer están muy diferenciados y aún nos queda mucho camino por recorrer para llegar a una real igualdad de sexos, en la que se acepte no sólo cómo son las mujeres y los hombres y se acepten las diferencias, sino también se acepte que cada persona es un mundo aparte, y que por ende, actuará de forma individual y única.

Decirle a tu hijo varón “no te comportes como una niña” le hace sentir desubicado, le hace bloquear una parte importante de su vida: sus sentimientos. En un mundo ideal, no deberíamos atribuir determinados sentimientos y comportamientos a un sexo u otro, sino más bien que ambos tuviéramos un poco de energía femenina y masculina, mezcladas en un mismo ser.

Nadie quiere tener un hijo machista, sino más bien ver crecer a su pequeño jugando tanto con niños como con niñas, y que en un futuro, sea un padre amoroso de gran corazón que cuide a sus hijos y ayude a su esposa en las tareas del hogar. Si eso es lo que queremos, no debemos decirle jamás a nuestros hijos que dejen de comportarse como niñas. Si queremos educarlos en el respeto y la igualdad, debemos dejar fluir sus sentimientos.
Debemos tener cuidado a la hora de hablar con nuestros hijos, especialmente cuando estamos enojados, ya que hay determinadas cosas que no debemos decirles a nuestros hijos varones, ya que pueden crear mella en ellos.

Vale la pena leerlo….

Un joven con un récord académico excelente fue a solicitar un puesto directivo en una gran empresa.
Pasó la primera entrevista, el director hace la última entrevista, y es quien toma la decisión final.

El director descubrió, a partir del análisis del Curriculum Vitae, que los logros académicos del joven fueron excelentes en todo momento, desde la escuela secundaria hasta la investigación de postgrado, nunca había tenido un año en el que no obtuvo excelentes calificaciones.

El director le preguntó: “¿Obtuviste alguna beca en la escuela?” el joven respondió
“ninguna”.


El director le preguntó: “¿Fue tu padre quien pagó los honorarios de tu escuela?”
El joven respondió: “Mi padre falleció cuando tenía un año de edad, fue mi madre la que pagaba todo”.


El director le preguntó: “¿Dónde trabaja su madre?”
El joven respondió: “Mi madre
trabajaba lavando y secando ropa.


El director pidió al joven mostrar sus manos. El joven mostró un par de manos lisas y perfectas.

El director le preguntó: “¿Alguna vez ha ayudado a su madre a lavar la ropa antes?”
El joven respondió: “No, mi madre siempre quiso que yo estudiara y leyera más libros. Además, mi madre puede lavar la ropa más rápido que yo”.


El director dijo: “Tengo una petición. Al volver hoy, vaya y limpie las manos de su madre, y luego venga a verme mañana por la mañana”.

El joven sintió que su oportunidad de conseguir el trabajo era muy alta. Cuando regresó, felizmente pidió a su madre para limpiarle las manos. Su madre se sentía extraña, feliz, pero con sentimientos encontrados, y mostró finalmente sus manos a su hijo.
El joven comenzó a limpiar las manos de su madre poco a poco. Sus lágrimas cayeron a
medida en que lo hizo. Era la primera vez que se daba cuenta de que las manos de su madre estaban tan arrugadas, y con tan numerosas callosidades y contusiones. Algunos eran tan dolorosos que su madre se estremeció cuando los limpió con sólo agua.

Esta fue la primera vez que el joven se dio cuenta de que era este par de manos que lavan la ropa todos los días, lo que hacía posible pagar la cuota de la escuela y la universidad. Los moretones en las manos de su madre fueron el precio que pagó por su graduación, por su excelencia académica, y su futuro.

Después de terminar la limpieza de las manos de su madre, el joven lavó toda la ropa restante.


Esa noche, madre e hijo hablaron durante un tiempo muy largo.
A la mañana siguiente, el joven fue a la oficina del director.

El Director notado las lágrimas en los ojos del joven, le preguntó: “¿Puede usted decirme qué ha hecho y qué aprendió ayer en su casa”.
El joven respondió: “Yo limpié las manos de mi madre, y también terminé de lavar toda la ropa que aun quedaba”.


El Director le preguntó: “por favor, dígame qué siente.”

El joven dijo, Número 1, Ahora sé lo que es la apreciación. Sin la abnegación de mi madre, no habría tenido hoy éxito.
Número 2, Al trabajar juntos y ayudar a mi madre, sólo ahora me doy cuenta de lo difícil y duro que es conseguir que se haga algo.
Número 3, He llegado a apreciar la importancia y el valor de la relación familiar.


El Director dijo: “Esto es lo que estoy buscando en mis gerentes.
Quiero contratar a una persona que aprecia la ayuda de los demás, una persona que conoce el sufrimiento de los demás para hacer las cosas, y una persona que no pondría el dinero como su única meta en la vida. Usted está contratado.”

Con el paso del tiempo, este joven trabajó muy duro, y recibió el respeto de sus subordinados. Cada empleado trabajó con diligencia y en equipo. El desempeño de la empresa mejoró enormemente.

Y TÚ ¿CUÁNDO LE LIMPIASTE LAS MANOS O PIES A TU MAMÁ?

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